Robo de cobre de medidores: se repite circuito de ataques que dejan a familias sin gas

Un hombre fue detenido tras sustraer caños de cobre de medidores de gas en la zona del Alto NOA. El hecho volvió a poner en evidencia un circuito delictivo que se repite: el robo de piezas de escaso valor comercial que generan importantes pérdidas económicas a los vecinos.

Decenas de familias salteñas quedaron sin servicio de gas durante la madrugada del sábado luego de que un hombre de 29 años recorriera varias cuadras en las inmediaciones del shopping Alto NOA arrancando los caños de cobre de los medidores domiciliarios.

El recorrido delictivo afectó viviendas ubicadas en el sector de Toribio Tedín, Eustaquio Frías, Pasaje Roldán, Uruguay al 900 y calles cercanas, donde los vecinos despertaron sin suministro debido a la sustracción de las piezas.

Según los primeros relevamientos, fueron robados 31 caños de cobre, cuyo peso total no alcanzaría un kilogramo. Sin embargo, el perjuicio económico para los damnificados resultó considerable.

La intervención policial

El alerta comenzó a circular entre vecinos poco después de la medianoche mediante un grupo de WhatsApp, donde se advirtió la presencia de un hombre que arrancaba los caños de los medidores.

Una vecina relató que alrededor de las 2.30 efectivos policiales golpearon la puerta de su vivienda para informarle que también había sido víctima del robo. Otros residentes reportaron pérdidas de gas y daños similares en distintos domicilios.

La secuencia fue interrumpida gracias al aviso de un vecino que observó movimientos sospechosos y aportó imágenes captadas por una cámara de seguridad particular.

De acuerdo con la Policía de Salta, la detención se produjo tras un llamado al Sistema de Emergencias 911 y el procedimiento se concretó en la intersección de 12 de Octubre y Zuviría.

Un botín mínimo y daños millonarios

Aunque el cobre sustraído tiene un bajo valor en el mercado de la chatarra, las consecuencias para los propietarios fueron mucho mayores.

Según relataron vecinos afectados, reemplazar el caño robado demandó una inversión cercana a 30 mil pesos por el repuesto, a lo que se sumó el costo de un gasista matriculado, estimado en 40 mil pesos por vivienda.

En contraste, el valor del cobre obtenido por el ladrón apenas representaría una fracción de ese monto.

Un circuito que vuelve a repetirse

El nuevo episodio volvió a instalar el debate sobre el destino del material robado.

Las piezas sustraídas poseen características fácilmente identificables, ya que corresponden a caños de cobre de medidores domiciliarios con dimensiones y terminaciones específicas. La reiteración de estos hechos reavivó los cuestionamientos sobre los controles existentes en la compra y venta de metales, donde finalmente termina comercializándose el material sustraído.

Antecedentes recientes

El caso ocurrido este fin de semana se suma a otros hechos similares registrados en las últimas semanas.

El 23 de junio, un hombre fue demorado luego de ser sorprendido con dos tubos flexibles de cobre que habrían sido robados de medidores de gas en calle Buenos Aires.

Tres días después, el 26 de junio, la Justicia condenó a otro acusado por una serie de robos de medidores en distintos puntos de la ciudad. Había sido detenido durante la madrugada cuando manipulaba uno de estos dispositivos en calle Córdoba al 900.

Con este nuevo episodio, ya son tres hechos registrados en menos de dos semanas con una modalidad prácticamente idéntica. Según fuentes vinculadas a las investigaciones, los autores suelen ser personas con consumos problemáticos que sustraen cobre para venderlo rápidamente como chatarra.

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